Un parpadeo.
Una llamada.
Un descuido.
Un simple cambio de emisora.
Un intrascendente WhatsApp.
Un “estoy bien para conducir”.
Un “yo controlo”.
Un “no pasa nada si es aquí al lado”.
Un,un un.
No juegues con tu vida, no juegues con su vida.
En ocasiones la carretera nos da una nueva oportunidad, otras no.
Tú decides.
¿La última y nos vamos?.
JM Salas – autor y editor del libro y blog Con Tinta de Médico


Comentarios recientes